Para distintos actores del sector petrolero la reforma a la ley de hidrocarburos representa una nueva «oportunidad de bonanza» para Venezuela, sin embargo, en el camino deben atender asuntos medulares como la automatización de la industria, inversiones en electrificación y la contratación de talento, entre otros temas.

Durante el foro «Presente y Futuro de Nuestra Industria de los Hidrocarburos», llevado a cabo este miércoles 12 de marzo en la Universidad Metropolitana (Unimet), representantes del sector expusieron lo que consideran los principales «cuellos de botella» de la industria para que esta pueda elevar su producción por encima del millón de barriles diarios en la que se ubica actualmente.

Para la presidenta de la Asociación Venezolana de los Hidrocarburos (AVHI) Cristina Tovar «los cuellos de botella en el sector petrolero vienen por la generación de confianza, de institucionalidad, de capital, de la necesidad de talento humano y de la recuperación de la infraestructura».

Tovar apuntó que el país debe empezar a mirar a la industria para que «en todos los esquemas sea sostenible y eso es algo que la nueva ley trae». Asimismo, señaló que las empresas extranjeras vienen, pero necesitarán apoyarse de los proveedores locales.

Por otro lado, agregó que «no hay ley perfecta» y que todo radica es en la implementación. «Hay reglas claras que desarrollar, como en el área fiscal, de comercialización. En este momento están trabajando en el reglamento fiscal, la ley es una ley buena, lo que hay es que desarrollarla e implementarla», sostuvo.

El presidente de Asociación Venezolana de la Pequeña y Mediana Industria Petrolera (Petropymi) Reinaldo Quintero indicó que para elevar la producción petrolera hay que electrificar algunas instalaciones, en ese sentido, señala que hay que hacer inversiones, sobre todo, en estados como Zulia.

«Hacen falta 2.000 megavatios para electrificar toda la infraestructura y que eso te de la capacidad de producir 2 millones de barriles de petróleo diarios, esa es una limitante y por eso hay la intención de remediar el sector eléctrico para poder alimentar el sector petrolero», dijo Quintero.

A juicio del vocero de Petropymi la nueva ley de hidrocarburos crea las condiciones para aumentar la producción petrolera y esta podría pasar de 1,1 millones a 1,4 millones en los próximos 12 meses. Llevar la producción de crudo a esos niveles y elevar la de gas a 4.000 millones de pies cúbicos puede requerir de 25.000 trabajadores y movilizar a 100.000 personas de forma indirecta, dijo.

Entre las inversiones que hay que hacer, el empresario señaló que el patio de tanque de la industria está rezagado y que ello merma un un 40% la capacidad de almacenaje. «Sabemos dónde hay que remediar, eso es fácil, son proyectos y podemos llegar a 1,4 millones diarios», sentenció Quintero.

Para el presidente de Petropymi otro asunto a resolver es el del crédito. «La banca tiene que ponerse a correr al nivel que exige el mercado petrolero, es un negocio más grande y más exigente», dijo.

Por su parte, Luis Terrero presidente de la Asociación Venezolana de Procesadoras de Gas (AVPG) señaló que el país debe comenzar a monetizar sus reservas petroleras y aprovecharlas, en ese sentido, dijo que el gas que se desperdicia en Venezuela podría tomar un proceso de 7 años para aprovecharse en un 90%.

«La confianza se gana con el tiempo, hay que tener en cuenta el estado actual de la infraestructura y atender esas instalaciones lo antes posible, reparar algunas y volver a poner operativas las que están paralizadas», señaló Terrero.

El grupo afirmó que participaron en las discusiones de la reforma de la ley que hicieron 19 propuestas de las cuales lograron 14. «Fue un trabajo intenso y hubo diálogo entre las partes», acotó.

El presidente de la Cámara Petrolera de Venezuela (CPV) Enrique Novoa es uno de los que considera que esta nueva ley «traerá una bonanza económica para Venezuela» y que se va a necesitar de muchas inversiones y también capital humano.

El área fiscal 

La presidenta de la Asociación Venezolana de los Hidrocarburos Cristina TovarEs señaló que «es imposible para el contenido local desarrollarse mientras exista una carga fiscal para los proveedores de carga».

«Creo que una de las cosas que se entendió en la ley orgánica de hidrocarburos es optimizar la carga fiscal para que permita trabajar y la otra parte es la parte de la compensación laboral, hay revisiones para que el personal local tenga una compensación justa y que eso no sea un estrangulamiento para la empresa por la forma en que se están calculando las prestaciones», indicó.