Lo que comenzó como una actividad educativa y ecológica terminó en una profunda tragedia para la comunidad educativa del estado Yaracuy. Un adolescente de quinto año perdió la vida la tarde del martes en las aguas del Embalse Guaremal, tras quedar atrapado por el lodo mientras se bañaba con sus compañeros.
La víctima fue identificada como Wilson Adrián Ojeda Rojas, estudiante de la Escuela Básica Laureano Villanueva, ubicada en la población de Yaritagua. Según información recabada por las autoridades, el joven formaba parte de una excursión escolar organizada por un docente del plantel, quien había planificado una jornada de reforestación en los alrededores del embalse.
De acuerdo con testigos presenciales, tras cumplir con la siembra de los árboles, un grupo de alumnos decidió ingresar a las aguas del embalse para refrescarse. Fue en ese momento cuando ocurrió la desgracia: Ojeda Rojas se lanzó al agua y, aparentemente, el fango del fondo le impidió impulsarse de regreso a la superficie, provocando que se hundiera sin posibilidad de escapar.
Sus propios compañeros intentaron rescatarlo desesperadamente, pero no lograron alcanzarlo a tiempo para llevarlo hasta la orilla. Inmediatamente dieron la voz de alerta a los adultos presentes, quienes activaron a los cuerpos de emergencia.
Al lugar se movilizaron funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) destacados en Yaritagua, así como efectivos de Protección Civil, quienes ejecutaron las labores de búsqueda y posterior recuperación del cuerpo sin vida del adolescente.
Tras el rescate, los agentes del Cicpc realizaron el levantamiento del cadáver y lo trasladaron hasta la sede del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses en el estado Yaracuy. Allí se le practicará la necropsia de ley para confirmar de manera oficial que la causa del deceso fue asfixia por inmersión, tal como lo señalan los primeros testimonios, recoge Sumarium.
El hecho ha consternado a la población de Yaritagua y ha encendido las alarmas sobre la supervisión de los estudiantes en actividades extracurriculares, especialmente cuando estas se desarrollan en zonas de alto riesgo como cuerpos de agua.

