Venezuela y EE. UU. están examinando docenas de contratos petroleros confidenciales firmados durante el gobierno del líder derrocado Nicolás Maduro, según personas familiarizadas con la situación.

Los acuerdos, concebidos como un medio para eludir las sanciones estadounidenses para financiar al chavismo, involucraban yacimientos petrolíferos en toda la nación, dijeron las personas.

Los acuerdos, conocidos como contratos de participación productiva, permitían a los inversionistas extraer y comercializar crudo manteniendo sus nombres en secreto para evitar represalias económicas por parte de EE. UU., según las fuentes, que pidieron no ser identificadas por tratarse de asuntos confidenciales.

Los contratos también permitieron al gobierno colaborar con empresas privadas a pesar de las restricciones legales a la venta de petróleo por parte de actores no estatales, recoge Bloomberg.

Ahora, bajo presión de la administración Trump, el gobierno venezolano está auditando a las empresas involucradas, mientras que funcionarios estadounidenses inspeccionan la documentación de exportación. Las investigaciones podrían frenar la recuperación del sector petrolero venezolano, especialmente si esto hace que otras empresas se muestren reacias a firmar nuevos contratos de extracción de crudo.

Juan Fernández, exejecutivo de la petrolera estatal Pdvsa que ahora asesora a la opositora María Corina Machado sobre la política petrolera, dijo que hay muchas preocupaciones sobre cómo se adjudicaron estos contratos, pero que si, por otro lado, actualmente están produciendo barriles de petróleo, se necesitan esos barriles, por lo que se debe encontrar un equilibrio en cómo abordar el tema.

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