El secretario de Interior de los Estados Unidos, Doug Burgum, ofreció un balance estratégico al cierre de su visita a Venezuela, destacando que la normalización de las operaciones en el país es una pieza clave para la estabilidad energética estadounidense.

Desde el aeropuerto Internacional de Maiquetía, Burgum calificó las acciones de la administración de Donald Trump como una «medida estratégica brillante» para garantizar el flujo de gas y petróleo hacia los EE. UU. y los mercados globales.

«No estaríamos aquí en este momento teniendo estas discusiones sin el liderazgo audaz, decisivo, creativo y valiente del presidente Trump desde el 3 de enero. Eso cambió las reglas del juego», afirmó Burgum. El funcionario subrayó que esta apertura permite que el suministro venezolano ayude a mantener los precios de la energía «asequibles» en Estados Unidos, vinculando directamente la producción de hidrocarburos con la economía y la seguridad nacional.

Burgum también se refirió al impacto de estos acuerdos en la percepción de los venezolanos, señalando que existe un renovado «sentimiento de optimismo y esperanza». Recordó que la economía del país hace 25 años era casi cuatro veces mayor que la actual y aseguró que el pueblo ve ahora una oportunidad real de recuperar su fortaleza económica. «El presidente Trump comprende que no puedes separar la energía de la economía y está cumpliendo en ambos frentes», sentenció el secretario antes de partir.