El fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, junto con representantes de Seguridad Nacional y la Fuerza de Tarea Conjunta Vulcan, anunció una acusación formal de 38 cargos contra 27 integrantes de la facción «Anti-Tren», un grupo disidente de la organización Tren de Aragua.

Los señalados enfrentan cargos federales por conspiración de crimen organizado, asesinato en ayuda del crimen organizado, secuestro, conspiración para asesinato por encargo y tráfico sexual. Según el pliego acusatorio, la organización operaba principalmente en el Bronx y Queens, extendiendo sus actividades ilícitas a Nueva Jersey, Illinois y Washington.

La acusación detalla que el grupo se dedicaba al contrabando de personas y a la explotación sexual de mujeres venezolanas, a quienes obligaban a ejercer el trabajo sexual comercial para pagar deudas migratorias bajo amenazas de violencia contra ellas y sus familias.

Entre los hechos de violencia imputados destaca un doble asesinato ocurrido en el Bronx el 15 de abril de 2024, así como conspiraciones detectadas entre febrero y abril de 2025 para asesinar a personas en Nueva York y Florida. El documento también menciona robos a mano armada en viviendas y el uso de castigos físicos internos, como disparos en las piernas por órdenes de los líderes de la banda.

Las autoridades informaron que de los 27 acusados, la mayoría ya se encontraba en proceso judicial por cargos previos, mientras que cinco de los seis nuevos imputados están bajo custodia federal. El Fiscal Clayton enfatizó que la organización trajo sus operaciones de intimidación y violencia a territorio estadounidense, afectando directamente la seguridad de las comunidades locales.

Esta acción legal forma parte de la «Operación Take Back America», una iniciativa nacional orientada a desmantelar organizaciones criminales transnacionales y cárteles, y el caso ha sido asignado a la jueza de distrito Mary Kay Vyskocil.