El director de la firma Datanálisis, José Antonio Gil Yepes, analizó este domingo 1 de febrero el alcance de la reciente reforma a la Ley de Hidrocarburos y la situación cambiaria del país.

Durante una entrevista concedida a la periodista Margarita Oropeza en el canal Venevisión, el especialista consideró que la nueva normativa representa un progreso significativo para la inversión privada, aunque advirtió sobre la necesidad de clarificar aspectos fiscales y legales para garantizar la seguridad jurídica de los capitales extranjeros que ingresen a la industria petrolera nacional.

Gil Yepes destacó que el cambio en el modelo de gestión, que otorga mayor autonomía a los socios privados, constituye el punto medular de la modificación legal. «Ese es un grandísimo avance y que ese control de la explotación es de la empresa inversionista», dijo. Sin embargo, matizó que para consolidar la confianza del mercado, el Ejecutivo debe resolver ciertos vacíos normativos, señalando que «quedan elementos que hay que terminar de concretar y aclarar».

El experto profundizó en las incertidumbres que aún rodean al texto legal, haciendo referencia a la diversidad en las condiciones fiscales respecto al Impuesto sobre la Renta y su relación con la Ley del Trabajo. Así mismo, cuestionó la claridad sobre los mecanismos de arbitraje internacional, planteando la interrogante de: «¿Hasta qué punto estamos claros a dónde se van a dirimir las disputas? Si, definitivamente está claro que van a ser instancias Internacionales, generales o van a ser instancias muy particulares creadas a raíz de esta ley que no es atractivo para un inversionista».

En materia monetaria, el directivo de Datanálisis evaluó la política cambiaria implementada por la actual administración. Gil Yepes observó que el Gobierno adoptó una estrategia distinta a la de años anteriores, al mantener «un proceso de devaluación progresivo reconociendo que el valor de la moneda no es una baja tasa de cambio», sino que requiere ajustes constantes para intentar equilibrar la economía frente a las presiones inflacionarias internas.

A pesar de este reconocimiento oficial de la realidad del mercado, el sociólogo advirtió que «el tipo de cambio sigue sobrevaluado». Explicó que esta distorsión persiste en la economía venezolana debido a que «la inflación nuestra es mucho mayor de lo que has devaluado», lo que genera un rezago cambiario que continúa afectando la estructura de costos y la competitividad nacional.