El diputado a la Asamblea Nacional (AN) por Unión y Cambio Henrique Capriles expresó este viernes 20 de febrero que la aprobación de la ley de amnistía aún no es suficiente y pidió que algunos instrumentos legales como la ley contra el odio sean derogadas.

«La aprobación de esta ley, aunque necesaria y un paso en la construcción de puentes hacia la democracia, no es suficiente. (…) En estas últimas semanas quedó claro que para liberar venezolanos injustamente encarcelados no hacía falta una ley de amnistía: bastó una orden y una decisión política para hacerlo», escribió en X.

Capriles señaló que el anuncio de la presidenta encargada de designar una comisión que revise hechos no contemplados en la ley aprobada ayer confirma que el instrumento por sí solo es insuficiente.

«Deja claro que debe ser mucho más amplia, como incluir a los militares. Las decisiones políticas siguen estando en su cancha, y no pueden continuar tomándose a cuenta gotas mientras los venezolanos esperan, con el sabor amargo que deja el riesgo de la desesperanza», sentenció.

A juicio del parlamentario encomendar a la Asamblea Nacional la redacción de una ley de amnistía fue una decisión política y «todo lo que ha rodeado su proceso de elaboración ha sido la continuidad de esa misma lógica».

«Si se hubiese cumplido la Constitución, jamás habríamos llegado a esta terrible situación. Por eso, este momento también exige insistir en la necesidad de la re institucionalización, de un cambio profundo en el Poder Judicial y en el Poder Ciudadano, que garantice justicia, equilibrio institucional y respeto a los derechos humanos. Estemos claros que hay un problema muy grave en quienes tienen la competencia de la acción penal, de quienes deben defender al pueblo y quienes deben impartir justicia», expresó en sus redes sociales.

Capriles dijo que es indispensable avanzar en la derogatoria de todos los instrumentos legales (Ley contra el odio, Ley Simón Bolívar y otras) que afirmó «han servido como parte del aparato de persecución y represión del Gobierno».

«La construcción de una verdadera convivencia democrática pasa no solo por liberar sin condicionantes a quienes han sido injustamente encarcelados, sino también por transformar los poderes públicos y desmontar el andamiaje normativo que ha permitido criminalizar la disidencia», señaló.