Cuando se cumplen diez días de la detención de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, y mientras se siguen conociendo anuncios sobre los planes que tiene Estados Unidos para el petróleo e inversionistas en territorio venezolano, analistas estiman que este año podrían mejorar las expectativas económicas para el país.
Para un reporte de AFP, el director de la consultora Ecoanalítica, Alejandro Grisanti dijo que el acercamiento entre Estados Unidos y Venezuela, «podría traducirse en una flexibilización de sanciones, restauración de las exportaciones petroleras y los flujos de divisas».
Por su parte, el economista Asdrúbal Oliveros dijo que el 2026, arrancó con un viraje sin precedentes en la política venezolana y que eso influirá en la dinámica económica.
«Nunca antes política y economía habían estado tan entrelazados como en estos momentos», puntualizó.
En esta misma línea, el economista Carlos Torrealba Rangel expuso que si Delcy Rodríguez da mayores señales de apertura, se podrán lograr los consensos internos requeridos para atraer inversiones.
«El país requiere urgentemente de un flujo de caja creciente y estable, y es el petróleo quien lo puede proveer de forma inmediata».

