El presidente Donald Trump oficializó este martes 6 de enero el primer acuerdo energético con la nueva administración en Venezuela, anunciando la transferencia masiva de inventarios petroleros hacia territorio estadounidense. En un mensaje publicado en Truth Social, el mandatario confirmó que la operación involucra un volumen significativo de crudo que se encontraba retenido bajo el esquema de sanciones.

«Me complace anunciar que las autoridades interinas de Venezuela entregarán entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo sancionado de alta calidad a los Estados Unidos de América», dijo Trump.

El aspecto más relevante del anuncio recae en la gestión de los fondos resultantes. El jefe de Estado norteamericano aclaró que no delegará la supervisión de estos recursos, estableciendo un control personal sobre la venta:

«Este petróleo se venderá a su precio de mercado, y ese dinero será controlado por mí, como Presidente de los Estados Unidos de América, para asegurar que se utilice en beneficio del pueblo de Venezuela y de los Estados Unidos».

Para materializar esta transferencia, la Casa Blanca ha movilizado a su gabinete energético. Trump informó sobre la logística de la operación, que busca vaciar los tanques de almacenamiento venezolanos a la brevedad posible: «Le he pedido al secretario de Energía, Chris Wright, que ejecute este plan de inmediato. Será llevado por buques de almacenamiento y traído directamente a los muelles de descarga en los Estados Unidos», concluyó el mandatario.