Mariana González, hija de Edmundo González Urrutia y esposa de Rafael Tudares Bracho, emitió este lunes 19 de enero un comunicado público en su cuenta de X en el que califica el proceso judicial contra su cónyuge como un «fraude a la justicia» y una «cruel venganza política».
La misiva detalla graves irregularidades en el debido proceso, señalando que a la familia nunca se le permitió acceder al expediente ni juramentar una defensa privada. Tudares Bracho solo pudo revisar su expediente el día de su audiencia sumaria de juicio, donde constató la ausencia absoluta de pruebas en su contra..
El yerno de González Urrutia fue condenado a 30 años de prisión, a pesar de que, según la denuncia, no existen testigos, evidencias ni hechos demostrables que constituyan un delito.
Uno de los puntos más críticos del comunicado es la revelación de tres episodios de extorsión sufridos por Mariana González. Según su testimonio, personas vinculadas a autoridades del país, a la Iglesia y a organismos internacionales la abordaron en sedes diplomáticas y espacios eclesiásticos para condicionar la libertad de su esposo.
«Se me indicó directamente que, para que Rafael pudiera recuperar su libertad (…) yo debía obligar a mi padre a renunciar a su lucha y a su causa», denunció González. La esposa del detenido calificó este hecho como un patrón de coacción que utiliza la privación de libertad como un mecanismo de presión política contra su familia, sentenciando que «ser el yerno de Edmundo González Urrutia no es un delito».
Finalmente, la misiva hace un llamado a la justicia y a detener el sentimiento de «venganza» volcado contra Tudares Bracho, solicitando que sea devuelto a su hogar junto a su madre, esposa e hijos.

