El Departamento de Energía de Estados Unidos anunció este miércoles que trabaja para «mejorar» la red eléctrica en Venezuela tras el acuerdo alcanzado con la presidenta encargada Delcy Rodríguez.

«La red eléctrica venezolana se encuentra deteriorada y frágil tras años de mala gestión socialista, corrupción y mantenimiento deficiente. A nivel nacional, la producción de electricidad ha disminuido en más del 30 % debido a una inversión insuficiente y prácticas de operación y mantenimiento corruptas e inadecuadas. Trabajaremos para mejorar la red eléctrica, esencial para aumentar la producción petrolera, las oportunidades económicas y la calidad de vida diaria del pueblo venezolano», suscribe una publicación en su página web.

Asimismo, el Departamento de Energía expuso que todos los ingresos provenientes de la venta de petróleo crudo y productos derivados del petróleo venezolano se liquidarán primero en cuentas controladas por Estados Unidos en bancos reconocidos mundialmente para garantizar la legitimidad e integridad de la distribución final de los ingresos.

«Estos fondos se desembolsarán en beneficio del pueblo estadounidense y del pueblo venezolano a discreción del gobierno estadounidense».

Además, la comercialización de petróleo comenzará de inmediato con la venta prevista de aproximadamente 30 a 50 millones de barriles y continuarán indefinidamente.

Destacó que este 6 de enero de 2026, Trump anunció un acuerdo energético para fortalecer la seguridad nacional de Estados Unidos en el hemisferio occidental y ayudar a restaurar a Venezuela como un «aliado responsable y próspero de Estados Unidos».

Según la hoja informativa, «Trump está restaurando la prosperidad, la seguridad y la protección para Estados Unidos y Venezuela».

«El Secretario Wright y el Departamento de Energía están trabajando con las autoridades interinas venezolanas y la industria privada para ejecutar este acuerdo», remarcó.

También este miércoles, Pvdsa informó que se está llevando a cabo una negociación con Estados Unidos para la «venta de volúmenes de petróleo, en el marco de las relaciones comerciales existentes entre ambos países».

El comunicado oficial indica que el proceso es parecido al que ya existe con Chevron y está basado en una «transacción estrictamente comercial, con criterios de legalidad, transparencia y beneficios para ambas partes».