El empresario y expresidente de Fedecámaras, Ricardo Cusanno respondió a los señalamientos que recibió en redes sociales y confirmó su rol como mediador en la excarcelación de Rafael Tudares Bracho, yerno del dirigente opositor Edmundo González Urrutia.

En un comunicado en sus redes sociales, Cusanno vinculó este acontecimiento a una labor de mediación que, según explica, ha venido realizando de manera silenciosa durante meses para fomentar soluciones al conflicto político venezolano y promover el reencuentro de las familias.

Defendió su trayectoria en el ámbito empresarial y social, enfatizando que su objetivo siempre ha sido construir puentes que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos por encima de las diferencias ideológicas.

Sin embargo, aprovechó la oportunidad para denunciar lo que considera una campaña de desprestigio en su contra, rechazando de forma tajante las acusaciones de extorsión que han circulado recientemente.

A su juicio, estos señalamientos son una respuesta a su incidencia en decisiones sensibles y una muestra de cómo su labor en espacios diplomáticos ha sido instrumentalizada por diversos actores políticos.

Aseguró que cuenta con los soportes necesarios para demostrar la falsedad de las imputaciones y reiteró que ejercerá su derecho a la defensa ante las autoridades competentes, tanto nacionales como internacionales.

Concluyó señalando que la satisfacción de ver a un padre de familia regresar a su hogar le otorga la energía necesaria para continuar trabajando en procesos que favorezcan el entendimiento y la paz social en el país.

En la foto que acompañó el comunicado, Cusanno está acompañado por la analista política Indira Urbaneja, el arzobispo de Caracas, Raúl Biord, un diplomático de la embajada de Suiza en Caracas, Rafael Tudares y su esposa e hija de Edmundo González Urrutia, Mariana González de Tudares.