El Comando Sur de Estados Unidos confirmó este martes 20 de enero la intercepción de un buque petrolero en aguas del Caribe, ejecutada bajo la misión denominada Operación Lanza del Sur.
A través de un comunicado en la plataforma X, las autoridades militares detallaron que el procedimiento se llevó a cabo «esta mañana, las fuerzas militares de EE. UU., en apoyo al Departamento de Seguridad Nacional, detuvieron al buque a motor Sagitta sin incidentes».
La operación responde al endurecimiento de los controles marítimos ordenados desde la Casa Blanca sobre el crudo venezolano. El organismo castrense explicó que la detención se produjo porque el tanquero operaba «en desafío a la cuarentena de buques sancionados establecida por el presidente Trump en el Caribe». El objetivo declarado de esta medida es «garantizar que el único petróleo que salga de Venezuela sea el petróleo coordinado adecuada y legalmente».
El comunicado también advirtió sobre la magnitud del despliegue militar activo en la zona para hacer cumplir estas restricciones. El Comando Sur enfatizó que «estas operaciones están respaldadas por todo el poder de nuestro equipo de fuerza conjunta de élite desplegado en el Caribe», reiterando que la institución «es inquebrantable en su misión de aplastar la actividad ilícita en el hemisferio occidental» mediante la cooperación con agencias como la Guardia Costera y el Departamento de Justicia.
Finalmente, el texto oficial justificó la maniobra como una acción de defensa prioritaria. «A medida que la fuerza conjunta opera en el hemisferio occidental, reafirmamos que la seguridad del pueblo estadounidense es primordial, demostrando nuestro compromiso con la seguridad y la estabilidad», concluyó.

