La organización política Voluntad Popular (VP) emitió una alerta este martes 9 de diciembre denunciando que su dirigente, Luis Somaza, cumplió 300 días privado de libertad. A través de un comunicado difundido en la red social X, el partido calificó la situación como un «secuestro» y advirtió sobre las precarias condiciones de reclusión y el delicado estado de salud que supuestamente enfrenta el activista.
Somaza, quien fue detenido el pasado 12 de febrero en Caracas, se encuentra aislado en lo que la tolda naranja describe como una «celda pequeña». Según la denuncia, sus derechos procesales y humanos han sido vulnerados sistemáticamente: se le ha negado el acceso a la defensa privada y, en estos diez meses, sus familiares solo han podido verlo en una única ocasión. Además, el reporte indica una restricción severa en la alimentación, asegurando que «solo puede recibir comida los días viernes».
El aspecto más alarmante del comunicado se centra en el cuadro clínico del dirigente. VP informó que Somaza padece de hidradenitis supurativa, una enfermedad crónica de la piel que provoca la aparición de nódulos dolorosos que supuran sangre y pus. Esta condición requiere tratamiento médico especializado e higiene constante, factores difíciles de garantizar bajo las condiciones de aislamiento descritas.
A pesar del deterioro físico y el encierro, la organización aseguró que Somaza «sigue firme, con la misma convicción de siempre». Voluntad Popular exigió su liberación inmediata y la del resto de los presos políticos, reiterando que su único delito ha sido «luchar por una Venezuela libre».

