El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó este miércoles 3 de diciembre haber mantenido un nuevo contacto telefónico con Nicolás Maduro, tras la llamada inicial que confirmó a principios de semana. Ante la insistencia de los medios de comunicación sobre si el diálogo había continuado, el mandatario fue tajante al negar cualquier seguimiento a la comunicación previa.
«No, no lo hice», respondió Trump de manera directa cuando un reportero le preguntó si había hablado con el líder venezolano por segunda vez. El jefe de Estado aclaró que su interacción se limitó a un único intercambio breve, en el cual transmitió un mensaje específico. «Hablé con él brevemente, solo le dije un par de cosas. Veremos qué pasa con eso», detalló sobre el contenido de aquel primer contacto.
Al ser consultado sobre si su estrategia actual constituye una «campaña de presión» para lograr objetivos políticos en Venezuela, Trump desestimó esa etiqueta, sugiriendo que las medidas en curso son de una magnitud superior. «No es una campaña de presión. Es mucho más allá de eso, creo», sentenció el presidente, dejando abierta la interpretación sobre posibles acciones de mayor contundencia.
En su declaración, el mandatario aprovechó para reiterar sus denuncias contra el gobierno de Maduro, acusándolo de exportar criminalidad hacia Estados Unidos. Trump aseguró que Venezuela «vació sus prisiones» y «sus instituciones mentales» para enviar a «asesinos, homicidas, narcotraficantes del más alto nivel y pandilleros» a territorio norteamericano.

