Mariana González de Tudares confirmó este miércoles 3 de diciembre que su esposo, Rafael Tudares Bracho, fue condenado a 30 años de prisión tras un proceso que calificó de «clandestino y oculto». A través de un comunicado en su cuenta de X, la hija de Edmundo González Urrutia informó que la sentencia se dictó tras 11 meses de lo que describió como una «desaparición forzada» y un bloqueo sistemático al derecho a la defensa.

Según el documento, la condena se concretó en una única audiencia de juicio realizada el pasado viernes 28 de noviembre, la cual tuvo una duración de más de 12 horas. La sentencia fue notificada a Tudares Bracho vía telemática el lunes 1 de diciembre.

González de Tudares alertó sobre graves irregularidades procesales, destacando que las autoridades han impedido el acceso al expediente tanto a ella como a su equipo legal desde septiembre. «En 10 meses de proceso nunca se nos ha permitido revisar las actas procesales del caso y, mucho menos, obtener una copia del expediente», reza el texto. Las autoridades justificaron esta opacidad alegando que el expediente es confidencial debido a la «naturaleza del caso».

La denuncia también señala que al acusado se le impidió designar un abogado de confianza, imponiéndosele un defensor público del cual la familia no ha recibido mayor información. González calificó esta situación como una violación flagrante del debido proceso y de los derechos humanos consagrados en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de la ONU y en la Constitución venezolana.

Sobre los motivos de la sentencia, se informó que Tudares fue condenado por presuntos delitos de conspiración y otros cargos graves, vinculándolo en una «supuesta asociación» con una persona desconocida para la familia. González ratificó la inocencia de su esposo, asegurando que se le atribuyeron hechos que no cometió y relaciones con personas con las que nunca tuvo contacto.

El comunicado concluye con la promesa de González de continuar luchando por las vías humanitarias por la libertad de su esposo, afirmando que la única razón detrás de esta condena es su vínculo familiar con el excandidato presidencia. «Es absolutamente inocente de los hechos y cargos que injustamente le han atribuido, por el solo hecho de ser el yerno de mi padre».