El Premio Nobel de la Paz argentino, Adolfo Pérez Esquivel, emitió una advertencia este martes 23 de diciembre, asegurando que un ataque militar contra Venezuela constituiría una «agresión a todo el continente», así como una violación a la soberanía y autodeterminación de los pueblos. Así lo reseñó Prensa Latina.
A través de una declaración difundida por el Servicio de Paz y Justicia (Serpaj), organización que preside, Pérez Esquivel repudió lo que calificó como la «amenaza permanente» del presidente Donald Trump. Según el activista, el objetivo de Washington es «apoderarse de su petróleo, bienes y recursos», basándose en mentiras y contando con el «silencio cómplice» de países europeos y organismos como la ONU, la OEA y el propio Congreso estadounidense.
El comunicado sostiene que el mandatario estadounidense actúa como un «gran dictador» que desconoce sistemáticamente el derecho internacional y la Declaración de los Derechos Humanos. Pérez Esquivel enmarcó la situación actual en un contexto histórico más amplio, citando el bloqueo de más de 60 años a Cuba y las interferencias en Honduras, Colombia, México y Brasil.
«Washington mostró su rostro más sangriento al imponer dictaduras militares en todo el continente… Hoy, ese poder está en disputa con otras potencias, y por ello busca asegurar sus intereses en la región latinoamericana», analiza el texto.
En relación directa con los eventos recientes en el Caribe, el Nobel argentino acusó a Estados Unidos de practicar la «piratería», refiriéndose a la incautación de buques petroleros venezolanos. «No se sabe dónde se encuentra la nave ni qué pasa con sus tripulantes secuestrados. Exigimos su liberación inmediata», demandó el Serpaj.
Finalmente, el comunicado lamentó que Europa haya «perdido su voz» al estar «colonizada y sometida por Estados Unidos y la OTAN», pero cerró recordando la historia de resistencia del propio pueblo estadounidense —desde la guerra de Vietnam hasta el movimiento por los Derechos Civiles— como una esperanza para frenar la escalada bélica.

