El presidente de la República, Nicolás Maduro, se pronunció este martes 16 de diciembre sobre la reciente incautación de un buque que transportaba crudo venezolano en aguas del Caribe, una acción ejecutada por el gobierno de Estados Unidos que el mandatario calificó como un acto de «robo» directo. Durante su intervención en el Congreso Constituyente de la Clase Obrera, el jefe de Estado aseguró que estas acciones no quedarán sin respuesta moral y política, afirmando con contundencia que «el mundo se levantará contra la piratería y el saqueo petrolero».

El mandatario nacional aprovechó el encuentro para realizar un llamado directo a los trabajadores de la industria petrolera y a toda la clase obrera del país, instándolos a «activarse con mucha fuerza» en rechazo a lo que describió como un asedio norteamericano. El objetivo planteado por Maduro es la organización de un frente mundial unido para enfrentar a las potencias que «creen tener patente para robar mercancías», sentenciando su postura bajo la consigna de «¡No a la piratería!».

En su discurso, el presidente denunció que detrás de estas maniobras navales existen intereses económicos específicos sobre las reservas naturales de la nación. «El imperialismo y la derecha nazifascista lo que quieren es colonizar a Venezuela para apoderarse de la riqueza que tenemos en petróleo, gas, oro, hierro, aluminio y muchos otros minerales», advirtió Maduro ante los asistentes, señalando que la disputa geopolítica se centra en el control de estos recursos estratégicos.

En este sentido, el jefe de Estado aseveró que frente a los «intentos, amenazas y agresiones del imperialismo», la «única verdad» y herramienta de defensa que posee Venezuela es la movilización y organización permanente de su fuerza laboral. Maduro enfatizó que el pueblo venezolano mantiene un «juramento absoluto de defender nuestra patria», garantizando que, a pesar de la presión externa, en el país «siempre triunfe la paz, estabilidad y la felicidad compartida».

Finalmente, el mandatario vaticinó un cambio en la percepción global sobre estos conflictos en el corto plazo. Maduro aseguró que «muy pronto millones de personas en el mundo se unirán» para rechazar estas prácticas que su gobierno considera ilegales, confiando en que la conciencia internacional prevalecerá frente a las medidas de fuerza ejecutadas en las rutas comerciales marítimas.