El presidente de la República, Nicolás Maduro, condenó enérgicamente este jueves 11 de diciembre la operación ejecutada por las autoridades de Estados Unidos que resultó en la incautación de un buque petrolero venezolano en aguas internacionales. El mandatario rechazó la medida y la catalogó como un «acto de piratería» y un «robo descarado».

«Ayer hicieron un acto absolutamente criminal e ilegal, cuando procedieron a un asalto militar, secuestro y robo como piratas del Caribe contra una nave mercantil, comercial, civil, privada, una nave de paz», declaró Maduro, cuestionando la legitimidad del procedimiento estadounidense.

El jefe de Estado aseguró que este incidente desmantela la narrativa política de Washington hacia Venezuela. A su juicio, las justificaciones basadas en crisis humanitarias o delitos transnacionales son falsas.

«En estas circunstancias, han quedado finalmente al descubierto las verdaderas razones de la agresión prolongada contra Venezuela. No es la migración. No es el narcotráfico. No es la democracia. No son los derechos humanos», afirmó.

Para Maduro, el objetivo central de la presión estadounidense es el control de los recursos energéticos. «Siempre se trató de nuestras riquezas naturales, de nuestro petróleo, de nuestra energía, de los recursos que pertenecen exclusivamente al pueblo venezolano», sentenció.