La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) calificó este martes 9 de diciembre de «delicada» la situación generada por la cancelación masiva de vuelos hacia Venezuela, tras las recientes advertencias de precaución emitidas para sobrevolar su espacio aéreo. El vicepresidente regional de la IATA, Peter Cerdá, declaró en una conferencia de prensa en San Salvador que la organización está «muy involucrada» y buscará «asegurar que haya diálogo y la transparencia» para que el sector pueda tomar las «mejores decisiones».

Cerdá advirtió que el impacto de estas cancelaciones es «importante» para Venezuela, ya que el país ha quedado sin operaciones de aerolíneas extranjeras, lo que agrava una falta de conectividad preexistente a nivel regional y global. El ejecutivo enfatizó que la conectividad es «crítica» para la diáspora venezolana, dada la gran concentración de ciudadanos en la región y en Europa, siendo vital para mantener los enlaces familiares, personales y económicos.

La crisis de conectividad se ha hecho sentir con fuerza en la industria, que se encuentra en la temporada alta de Navidad y Año Nuevo. Cerdá precisó el impacto en varios mercados: en España, se han cancelado cuatro líneas áreas, afectando a aproximadamente 6.000 pasajeros por semana; en Panamá, la afectación es de 2.200 pasajeros, y en Colombia, de 1.500 pasajeros a la semana. «Hoy en día realmente, hasta cierto punto, Venezuela está desconectada nuevamente por la falta de conectividad», apuntó Cerdá.

La suspensión de frecuencias se disparó luego de la advertencia de seguridad emitida el 21 de noviembre por la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos, en medio de las tensiones por el despliegue aeronaval de la potencia norteamericana en el Caribe. Para la primera semana de diciembre, las doce aerolíneas internacionales que aún operaban en Venezuela habían suspendido sus vuelos, lo que significó la pérdida de casi dos tercios de sus frecuencias internacionales en solo dos semanas. El representante de IATA añadió que, ante este escenario, cada línea aérea está realizando su propio análisis de riesgo de forma independiente.