La dirigente opositora María Corina Machado ofreció una entrevista al diario The Washington Post el pasado 19 de noviembre, donde analizó su reciente «Manifiesto de la Libertad» y aseguró que, tras más de dos décadas de supuesta crisis, Venezuela se encuentra en un punto de inflexión histórico.

En conversación con el editor Adam O’Neal, Machado describió la realidad del país como una tragedia humanitaria donde supuestamente el 86% de la población vive en la pobreza y las pensiones apenas alcanzan un dólar al mes. Del mismo modo, también denunció la escalada de persecución por parte del Gobierno contra la oposición, narrando casos extremos de violaciones a los derechos humanos.

«Jóvenes venezolanos han sido encarcelados por publicar una foto de alguien que le cae mal al régimen (…) Van a tu casa buscándote y, si no te encuentran, como le pasó a un miembro de nuestro partido: detuvieron a su madre, a su hija, a su hijo y a su nieta; incluso detuvieron a una bebé de dos años porque buscaban a su abuelo. Así es la vida hoy en Venezuela», relató.

Al ser consultada sobre por qué los estadounidenses deberían preocuparse por la situación en Venezuela, Machado advirtió que el conflicto no se detiene en las fronteras. Señaló que el gobierno ha convertido al país en un «refugio para los enemigos de las democracias occidentales», operando presuntamente como un satélite criminal a solo tres horas de Florida. Además, recordó que la devastación ha forzado el éxodo de un tercio de la población.

Sobre su decisión de permanecer en el país pese al riesgo, la dirigente de Vente Venezuela afirmó que «estoy convencida de que soy mucho más útil aquí, cerca del pueblo venezolano. Ellos saben que estoy aquí, que nuestra lucha más importante se libra dentro de nuestra nación».

Machado concluyó asegurando que una hipotética transición será ordenada y pacífica porque se basa en el respeto a la voluntad popular expresada en las urnas. «Estamos en el umbral de la libertad».