La alianza energética entre Caracas y La Habana mostró una inusual debilidad en octubre, cuando la petrolera estatal venezolana PDVSA redujo drásticamente el suministro de crudo y productos refinados a Cuba, según reporte de Diario de Cuba.

La cifra de envíos cayó hasta los 11.000 barriles por día (bpd), lo que representa una brusca disminución del 78% con respecto a los 52.000 bpd que se habían exportado en septiembre, un mes récord para el aliado caribeño. La drástica caída, que iguala los niveles mínimos registrados en enero y junio, sugiere que Cuba ha bajado en la escala de prioridades de Caracas en medio de la crisis de inventarios de PDVSA.

La tendencia a la baja en los despachos a Cuba coincide con una disminución generalizada del 26% en las exportaciones venezolanas de petróleo, que se situaron en 808.000 bpd. Esta contracción se debe en gran medida a la fuerte caída en la adquisición de diluyentes, que se desplomó a solo 73.500 bpd en octubre, afectando la capacidad de PDVSA para producir crudo exportable.

Pese a esta turbulencia logística, Venezuela continuó utilizando intermediarios para enviar cerca del 80% de su producción a China, principal destino del crudo desde la imposición de sanciones por Washington.

Mientras tanto, EE. UU. recibió 128.000 bpd a través de Chevron, bajo las restricciones impuestas a la firma estadounidense. Este panorama de declive logístico ocurre en el contexto de la creciente incertidumbre que genera el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, percibido por el chavismo como una amenaza a su estabilidad.