La organización de derechos humanos Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) denunció, en su cuenta en X, un supuesto recrudecimiento de las violaciones de derechos fundamentales contra los reclusos en la cárcel de El Rodeo. La ONG afirmó que las continuas denuncias de familiares configuran un «patrón preocupante» donde prevalecen los castigos colectivos y la incomunicación.
Según JEP, las arbitrariedades alcanzan un nuevo nivel cuando los presos son sumados a los castigos masivos de manera inesperada, sin que sus familias reciban notificación o explicación alguna. Esta práctica, aseguran, es una clara muestra de la falta de transparencia del sistema penitenciario y vulnera gravemente el derecho a la comunicación familiar y el debido proceso de los detenidos.
La ONG fue enfática al recordar que la incomunicación prolongada y la suspensión de visitas constituyen tratos inhumanos y degradantes, los cuales están proscritos por la Constitución y los tratados internacionales. JEP subrayó que la dignidad humana de los ciudadanos bajo custodia del Estado «no se pierde tras las rejas».
Ante la «profunda angustia» de los allegados, la organización hizo un llamado urgente a las autoridades penitenciarias y judiciales para que cesen las medidas de aislamiento y proporcionen de forma inmediata información completa y verificable sobre el estado físico y psicológico de los reclusos de El Rodeo, exigiendo que se garantice su integridad.

