El magnate de la música Sean “Diddy” Combs fue sentenciado este viernes a cuatro años y dos meses de prisión, tras ser hallado culpable en un caso federal por transportar personas a través de fronteras estatales para encuentros sexuales. La decisión fue dictada por un juez que consideró la condena como un elemento disuasorio para el público.
Combs, de 55 años, fue condenado en julio por el cargo de transporte interestatal para fines sexuales, en el marco de lo que la fiscalía describió como “encuentros maratónicos relacionados con las drogas”. Durante el mismo juicio, un jurado lo absolvió de acusaciones más graves como conspiración para cometer crimen organizado y tráfico sexual, cargos que podrían haberle costado la cadena perpetua.
Al dictar la sentencia, el juez afirmó que una condena larga era necesaria para “disuadir a los demás” y expresó no estar convencido de que Combs no volvería a cometer delitos similares si fuera liberado. Además de la pena de prisión, se le impuso una multa de 500.000 dólares y deberá cumplir cinco años de libertad supervisada una vez que finalice su tiempo en la cárcel.
El equipo legal del productor musical anunció que apelará las condenas y dispone de un plazo de 14 días para presentar la notificación formal.
Durante la lectura de la sentencia, Combs no mostró ninguna reacción visible, permaneciendo sentado y con la mirada fija al frente. Sin embargo, minutos después, su semblante cambió y se mostró abatido, en contraste con los gestos de ánimo que había dirigido a su familia más temprano.
Finalmente, tras conocer que pasará más de cuatro años en prisión, se volteó hacia su madre y sus hijos, presentes en la sala, suspiró y les dijo: “Lo siento. Lo siento”.

