El gobierno de Venezuela, a través de su ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, utilizó este domingo 12 de octubre la conmemoración del Día de la Resistencia Indígena para reforzar su narrativa de una lucha actual contra un «imperio voraz», equiparando las acciones de Estados Unidos con las de los conquistadores españoles de hace más de cinco siglos.
En un comunicado oficial, el ministro trazó un paralelismo directo entre el pasado colonial y la situación presente. Argumentó que, si bien la «hegemonía se ha mimetizado», hoy se usan herramientas de un «moderno arsenal», como sanciones económicas y el «actual despliegue de buques de guerra estadounidenses en el mar Caribe», para intentar someter a la nación.
La declaración busca enmarcar la actual crisis con Washington como la continuación de una histórica «resistencia ancestral». Según el texto, la batalla que se libra hoy es la misma de hace 500 años: la defensa de la soberanía, la paz y la identidad cultural frente a una potencia extranjera.
Padrino López invocó el «espíritu rebelde y cimarrón» de los caciques Guaicaipuro, Terepaima y otros héroes originarios como la inspiración que guía a la FANB y al pueblo.
El mensaje concluye con un llamado a una «perfecta fusión popular militar policial» para defender el territorio, consolidando así la doctrina de defensa cívico-militar del gobierno como la heredera directa de la resistencia indígena.


