Estados Unidos devolvió este sábado 18 de octubre a sus países de origen, Colombia y Ecuador, a los dos supervivientes de la operación militar extrajudicial, la sexta en mes y medio, llevada a cabo por el ejército estadounidense sobre un submarino de poca profundidad que supuestamente transportaba droga en aguas internacionales del mar Caribe.
Ni serán procesados por narcotráfico en Estados Unidos, ni los mantendrá la Armada detenidos como prisioneros de esa guerra contra los cárteles criminales venezolanos que Washington ha declarado sin la autorización del Congreso.
La confirmación de la repatriación, y de que esta vez es la primera, tras los cinco ataques previos, en la que hay supervivientes, la dio el presidente Donald Trump en un mensaje en Truth, su red social. Empezaba así: “Fue un gran honor para mí destruir un gran submarino narcotraficante que navegaba hacia Estados Unidos por una conocida ruta de tránsito del narcotráfico”.
Trump publicó su post este sábado, mientras centenares de miles de personas en 2.600 ciudades del país se manifestaban contra las tentaciones autoritarias de su presidente bajo el lema “No Kings” (sin reyes).
Los dos supervivientes, cuya identidad no ha trascendido, están en el proceso de su devolución a Colombia y Ecuador, según Trump, que no explicó qué hacían dos ciudadanos no venezolanos a bordo de su objetivo.
El presidente añadió que su ejército mató a otros dos tripulantes de la embarcación, lo que eleva la cuenta de civiles asesinados a 30 desde que empezó la campaña de Trump en el Caribe. En total, se han conocido seis operaciones que su Administración considera “actos de guerra”, pese a que contradicen tanto los principios del derecho internacional, como los del ordenamiento jurídico estadounidense, en buena parte de cuyo territorio la pena de muerte es legal, aunque nunca para el tráfico de drogas, y siempre con un juicio previo.
“La inteligencia estadounidense confirmó que esa embarcación estaba cargada principalmente con fentanilo y otros narcóticos ilegales”, dijo Trump en Truth. No ofreció ninguna prueba sobre lo que llevaba el submarino. Nunca lo ha hecho de las cinco ocasiones anteriores. Estados Unidos tampoco ha dado información alguna sobre la identidad de los tripulantes muertos, reseña El País.

