La presidenta de la Fundación Juntos Se Puede, Ana Karina García, denunció este miércoles 15 de octubre que su organización está siendo vigilada y que su asistente fue interceptada y amenazada en Bogotá.

Según la denuncia, el incidente ocurrió a dos cuadras de la casa de su asistente. Dos hombres, descritos como venezolanos, la abordaron, le preguntaron si trabajaba con García en la fundación y, al confirmarlo, «le quitan el celular de forma violenta». Afortunadamente, ella se encuentra bien.

García añadió un elemento de vigilancia más amplio en su cuenta de X. Afirmó que «una camioneta con placas venezolanas ha estado vigilando la fundación y en horas de la mañana las inmediaciones de mi casa».

Ante la gravedad de los hechos, la activista alertó directamente a la Defensoría del Pueblo, al presidente Petro y a la Cancillería colombiana, solicitando «protección para mi equipo de trabajo, mi familia y mi persona».

Esta denuncia se produce apenas 48 horas después del atentado a tiros contra el activista Yendri Velásquez y el consultor Luis Peche, lo que eleva al máximo la preocupación por la seguridad de los exiliados venezolanos en Colombia.