El canciller de Venezuela, Yván Gil, denunció este viernes 26 de septiembre ante la 80ª Asamblea General de la ONU que su país enfrenta una campaña internacional de amenazas y sanciones que calificó de “ilegales e inmorales”. En su intervención aseguró que “Venezuela no es ni jamás será una amenaza, sino una esperanza para la humanidad”, en defensa de lo que definió como el derecho de la nación a la autodeterminación y la paz.

“El pueblo venezolano ama la paz y por eso siempre está presto para defenderla. No nos atemorizan amenazas, ni mentiras, ni cañones. El amor por la libertad recorre nuestras venas”, expresó el diplomático. Recordó además las palabras de Simón Bolívar de 1818: “Por fortuna se ha visto con frecuencia a un puñado de hombres libres vencer imperios poderosos”.

Gil afirmó que en la última década Venezuela ha sufrido “incontables agresiones”, entre ellas un intento de magnicidio con drones, incursiones mercenarias y “1.042 sanciones criminales” que afectan a la industria petrolera y otros sectores productivos. Denunció también que “el imperio norteamericano se inventa mentiras vulgares y perversas” para justificar una amenaza militar, a la que calificó como “millonaria, atroz, extravagante e inmoral”.

El canciller agradeció a gobiernos, pueblos y a la opinión pública mundial y estadounidense por rechazar “el intento de llevar la guerra al Caribe y Suramérica”. Sostuvo que el verdadero objetivo de estas acciones es propiciar un “cambio de régimen” para apropiarse de las riquezas petroleras y gasíferas de Venezuela.

En su discurso, Gil ratificó el compromiso de Caracas con la Carta de las Naciones Unidas y los principios del derecho internacional, insistiendo en que Venezuela “defiende, lucha y trabaja por un mundo de equilibrio, de justicia e igualdad, sin imperios coloniales”.