Erika Kirk, esposa del activista estadounidense Charlie Kirk, rompió el silencio este viernes para agradecer a las autoridades por la detención de Tyler Robinson, señalado como presunto responsable del asesinato ocurrido esta semana en Estados Unidos.

“Trabajaron incansablemente para capturar al asesino de mi esposo y llevarlo ante la justicia”, expresó Erika en un video difundido en medios locales, donde ofreció su primer mensaje tras el crimen. La mujer relató que “hace dos días mi esposo fue a ver el rostro de su salvador y dios. Quería ser recordado por su coraje. Llevará la corona de los mártires”.

Entre lágrimas, la viuda describió a Charlie Kirk como un hombre que “amaba la vida, amaba a Estados Unidos, amaba la naturaleza, Charlie amaba a sus hijos y me amaba a mí con todo su corazón. Quería que todos trajeran el paraíso a la tierra a través del amor que trae criar una familia”. Añadió que “mi esposo perdió su vida por mí, por su nación, por nuestros hijos”.

Erika también responsabilizó a los autores del asesinato por intentar frenar el mensaje que predicaba su esposo. “Los responsables de la muerte de mi esposo no tienen idea de lo que hicieron, mataron a Charlie porque predicaba un mensaje de patriotismo, fe y el amor incondicional de dios. Si creían que la misión de mi esposo era fuerte, no tienen idea lo que acaban de desatar en este país y este planeta. Los llantos de esta viuda rebotarán por el mundo”, aseguró.

En su declaración recordó que Charlie aspiraba a fortalecer los valores familiares: “Charlie dijo que si alguna vez se postulaba para un cargo, su máxima prioridad sería revitalizar a la familia estadounidense. Esa era su prioridad”. Enfatizó además que “sobre todo, Charlie amaba a sus hijos. Y me amaba a mí. Con todo su corazón. Y se aseguraba de que lo supiera todos los días”.

Al cierre de su mensaje, Erika Kirk convocó a los jóvenes a unirse al movimiento político que lideraba su esposo y llamó a las personas a integrarse a una iglesia. “Prometo que nunca dejaré que tu legado muera”, dijo, ofreciéndose a convertir ese proyecto en “el acontecimiento más grande que esta nación haya visto jamás”.