Una joven venezolana identificada como Yusmeli del Carmen Hernández Ysturis, de 20 años de edad, enfrenta cargos por el secuestro de una bebé recién nacida en el Hospital Belén de la ciudad de Trujillo (Perú). El hecho, ocurrido el pasado viernes 29 de agosto, ha conmocionado a la opinión pública por el insólito motivo detrás del crimen.
Según reportes policiales, Hernández se hizo pasar por enfermera para ingresar al centro hospitalario y sustraer a la menor directamente de los brazos de su madre. La División de Investigación Criminal del Complejo Policial CAP “Alcides Vigo Hurtado” mantiene a la joven bajo detención preventiva mientras avanzan las investigaciones.
Fingió un embarazo
Las autoridades revelaron que la acusada habría fingido un embarazo con el objetivo de retener a su pareja sentimental. Para sostener la mentira, planificó el rapto de la bebé, con la intención de hacerla pasar como su hija.
El gerente regional de Salud, Aníbal Morillo Arqueros, informó que Hernández logró burlar dos filtros de seguridad del hospital, lo que ha encendido las alarmas sobre los protocolos de ingreso en centros médicos. Por la gravedad del delito, Morillo solicitó que se aplique la máxima sanción contemplada por la ley: cadena perpetua.
La Policía Nacional del Perú no descarta que el caso esté relacionado con una red de trata de personas. Por ello, se investiga si Hernández actuó sola o con cómplices.
En Perú, el delito de secuestro contempla penas de entre 20 y 30 años de prisión. No obstante, al tratarse de una víctima menor de edad, la legislación permite aplicar la pena máxima de cadena perpetua.
Con información de 2001.

