La organización no gubernamental Provea alertó este lunes 1 de septiembre que el salario mínimo y la pensión en Venezuela alcanzan apenas 0,88 dólares mensuales, cifra que la ubica como la más baja del mundo.

“Un pago de hambre estancado en 130 Bs. desde hace 3 años (1265 días), que se devalúa cada día y es la base para calcular prestaciones, beneficios y demás pagos laborales”, denunció Provea en su cuenta de X.

La ONG recordó que la Constitución establece en su artículo 91 que “los venezolanos tienen derecho a un salario digno”, y aseguró que el Estado debe actuar para mitigar la situación de desprotección en la que se encuentran los trabajadores.

Provea advirtió que los bonos otorgados por el gobierno son «excluyentes e insuficientes», y no compensan el costo real de la canasta básica, que continúa en aumento frente a la pérdida de valor del salario oficial.

La organización subrayó que la estancada remuneración mínima afecta a pensionados, empleados formales e informales, y representa un desafío persistente para garantizar condiciones de vida dignas en el país.