El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, dijo este jueves 18 de septiembre que las relaciones consulares con Venezuela fueron restauradas para «trasladar» a aquellos migrantes venezolanos que regresan desde el norte tras ver frustrado su intento de entrar a Estados Unidos.
«La crisis venezolana no termina, al contrario, se agrava. Produjo múltiples consecuencias. La ruptura de las relaciones completas fue una de ellas. No hemos restaurado ni estamos pensando en restaurar las diplomáticas, pero sí las consulares por un tema, primero, humanitario», destacó el presidente panameño.
En concreto, «para poder lograr el traslado de todos los señores y señoras indocumentados que vienen (de) toda Centroamérica y llegan a Panamá (y así) poderlos enviar directamente a Caracas o a donde el gobierno venezolano decida, por eso está nuestra cónsul allá».
Panamá y Venezuela anunciaron el pasado mayo la reactivación de los vuelos el pasado junio las relaciones consulares, tras el cuestionamiento expresado por el Gobierno de José Raúl Mulino a los resultados de las elecciones presidenciales de 2024 en Venezuela, en las que Maduro fue proclamado ganador en medio de denuncias de fraude de parte de la oposición.
Mulino resaltó que «principalmente» fueron restauradas «por el tema humanitario» ya que hasta el momento deben trasladar a Colombia «al 94% de esos inmigrantes que vienen norte sur a Panamá y que de ahí tienen que ir para su destino final, que es Venezuela».
Tras la llegada de José Raúl Mulino al poder en Panamá, el 1 de julio de 2024, y de Donald Trump, el 20 de enero pasado, el flujo migratorio cayó en picado debido a una serie de políticas para frenarlo como aviones pagados por Estados Unidos para devolver los migrantes que atravesaran el Darién o el cierre de «trochas» en esa selva.
Más de 13.200 migrantes irregulares han ingresado a Panamá en lo que va de año, en su tránsito de regreso hacia el sur del continente, tras haber visto frustrado su intento de llegar a Estados Unidos, según las autoridades de Panamá, reseña SWI.
Aunque Mulino también reconoció que tener esas relaciones consulares en pausa «estaban afectando a múltiples empresas y sobre todo la capacidad de redistribución de productos desde nuestra zona libre», ubicada en la provincia caribeña de Colón.
«Y tercero, nuestra aerolínea panameña (Copa Airlines) que también cortó comunicación aérea con Venezuela, tiene hoy un número de frecuencia, creo que tres o cuatro (…) hacia Caracas y otros puntos», añadió.

