Un ciudadano estadounidense identificado como Rafie Shouhed de 79 años, denunció a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tras haber terminado con las costillas fracturadas durante una redada en el autolavado del que es propietario en la ciudad de Los Ángeles.
De acuerdo al reporte de CNN, Shouhed exige una compensación de 50 mil millones de dólares tras haber sido sorprendido de forma violenta por varios agentes enmascarados y armados, el pasado 9 de septiembre.
En las imágenes captadas por las cámaras de seguridad, se aprecio como fue empujando por un oficial del ICE lo que causó la fractura costal.
«La forma en que me trataron, la firma en que me atacaron. Les rogué que me soltaran porque tengo un problema cardíaco», fustigó.
Asimismo, aseguró que no podía respirar.
«No me dijeron nada. Les decía que no podía respirar».

