El gobierno de Venezuela denunció este sábado 13 de septiembre que un destructor de la Armada de Estados Unidos abordó y retuvo durante ocho horas al barco atunero “Carmen Rosa”, tripulado por nueve pescadores venezolanos, cuando navegaba a 48 millas náuticas al noreste de la isla La Blanquilla, en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) del país.

Según un comunicado oficial, el destructor misilístico USS Jason Dunham (DDG-109) desplegó 18 efectivos armados que subieron a la embarcación e impidieron la comunicación de la tripulación, que realizaba faenas de pesca autorizadas. La nota calificó la acción como “ilegal y hostil”, señalando que se trató de una operación “sin proporcionalidad estratégica” que representa una “provocación directa” en el Caribe.

“Quienes dan la orden de hacer esas provocaciones están a la búsqueda de un incidente que justifique una escalada bélica en el Caribe”, indica el texto difundido por el Ejecutivo, que acusa a sectores políticos de Washington de “comprometer recursos militares de altísimo costo y soldados entrenados como instrumentos para fabricar pretextos de aventuras bélicas”.

La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) informó que monitoreó el incidente “minuto a minuto” mediante medios aéreos, navales y de vigilancia, acompañando en todo momento a los pescadores “hasta su liberación”, en cumplimiento de su deber de resguardar la soberanía sin caer en provocaciones.

El gobierno venezolano exigió a Estados Unidos “cesar de inmediato estas acciones que ponen en riesgo la seguridad y paz del Caribe” y llamó a la población estadounidense a rechazar “la utilización de sus soldados como piezas de sacrificio”.