La actividad comercial en la zona fronteriza mantiene una paralización cercana al 90 %, a pesar de que se cumplen tres años de la reapertura de los puentes internacionales, según denunció Isabel Castillo, presidenta de la Cámara de Comercio local.

Desde el centro de la ciudad, Castillo aseguró que la reapertura no se ha traducido en beneficios concretos para los comercios, muchos de los cuales permanecen cerrados. “La reapertura que hubo no cubrió nuestras expectativas en el sector comercial”, señaló, al tiempo que instó a las entidades bancarias, tanto públicas como privadas, a ofrecer financiamientos que permitan reactivar los locales.

La dirigente recordó que antes del cierre fronterizo de 2015, las calles del centro estaban llenas de consumidores, mientras que actualmente predominan locales vacíos y calles desoladas. Por ello, pidió incentivos fiscales, como exoneraciones de impuestos por al menos dos años, para motivar la apertura de negocios.

Castillo también destacó la necesidad de que los servicios públicos funcionen de manera óptima, tras señalar que nuevamente se han registrado apagones que afectan la operación de los comercios. Asimismo, pidió mayor flexibilidad al Seniat para evitar que los pocos comercios que operan cierren por trámites complicados.

La presidenta de la Cámara de Comercio aseguró que la implementación de la Zona Económica Especial y una moneda fuerte podrían contribuir a la reactivación del comercio. “Necesitamos una moneda fuerte, un bolívar que todos podamos usar sin problemas”, afirmó.

La dirigente concluyó haciendo un llamado a las autoridades locales para que apoyen a los comerciantes y recuperen el dinamismo económico que caracterizaba a la frontera antes de 2015.