Seguirán tras las rejas los dos tíos paternos, la abuela materna y la mamá de José David López Yánez, niño de dos meses que murió al ser golpeado y sumergido en un tobo con agua, ocurrido el 13 de agosto en el municipio Bruzual, estado Yaracuy.

A los señalados les imputaron los delitos de infanticidio y trato cruel en grado de continuidad, los cuales fueron calificados por la fiscalía N° 8 del Ministerio Público del estado Yaracuy en la reciente audiencia, de presentación de acuerdo a las investigaciones preliminares realizadas por funcionarios del Cicpc delegación municipal Chivacoa.

Ahora los imputados atraviesan el acostumbrado lapso de los 45 días para que les fijen la fecha para la audiencia preliminar y conocer su estatus, reseña Yaracuy Al Día.

El bebé fue ingresado al Hospital Tiburcio Garrido de Chivacoa sin signos vitales presuntamente, por parte de sus familiares que alegaron haberlo conseguido dentro de un tobo lleno con agua en la casa donde viven.

Desde entonces, detectives de la policía científica iniciaron el proceso de investigación, por lo que detuvieron a las cuatro personas por ser las principales sospechosas.

Sucedió que el día anterior al deceso, supuestamente, la mamá del niño lo llevó al referido centro de salud indicando que su hijo se había caído, no sabía cómo pasó y por segundos perdió el conocimiento, motivo por el que pediatras mantuvieron al bebé bajo vigilancia médica, pero al notar que estaba estable lo dieron de alta.

Después de que el niño murió y que los funcionarios del Cicpc detuvieron a los adultos, comenzaron a interrogarlos, y, aparentemente, la madre del bebé dijo que escuchaba voces que le decían que lo dejara caer.

El resto de las personas investigadas también alegaron que ella escuchaba voces y que la casa estaba embrujada. Asimismo, presuntamente, dijeron desconocer cómo el niño terminó sumergido dentro del tobo con agua.