Ingerzon Freites, economista y docente de la Universidad Central de Venezuela (UCV), abordó los desafíos de la economía venezolana en la actualidad, explicando en detalle las causas detrás del aumento de precios y ofreciendo consejos prácticos para los ciudadanos.
Freites explicó que la variación de precios no es un fenómeno simple: la economía venezolana, al ser predominantemente petrolera, depende de la importación de insumos, lo que genera una alta demanda de dólares. Ante un control de cambio y una oferta insuficiente de divisas por parte del Banco Central, “el dólar se convierte en una mercancía más”.
Según él, el aumento del tipo de cambio eleva los costos para las empresas, que se ven obligadas a trasladar esos incrementos al consumidor final.
“Es una situación natural porque es racional que toda persona que produzca algo y venda algo necesita respaldar la reposición de ese inventario”, expresó en entrevista para el programa De Primera Mano TV de Radio Fe y Alegría Noticias.
Para el economista, si bien los venezolanos han desarrollado estrategias para enfrentar la crisis, la solución definitiva debe venir del Estado.
Freites aconsejó a los ciudadanos proteger su poder adquisitivo haciendo compras grandes o pagando servicios por adelantado, ya que “en la medida que se va devaluando el bolívar, entonces vas perdiendo capacidad de pago”.
Sin embargo, enfatizó que la política económica es una responsabilidad estatal que debe corregir la falta de divisas y el estancamiento productivo, ya que el ciudadano “no tiene la capacidad actual de poder corregir eso”.
Contrario a la creencia popular de que un aumento de salarios provoca inflación, Freites argumentó que un salario justo es el principal estimulador de la economía: al aumentar los salarios, se impulsa el consumo, lo que a su vez incentiva la producción.
El experto señaló que, en Venezuela, los salarios están tan subvaluados que “no representan ni el 10% de las empresas”, un costo que “debe ser corregido”. Para él, si los salarios “siguen estancados, difícilmente la situación va a mejorar”.
Freites también destacó que la economía venezolana no puede aislarse de la geopolítica global: sanciones y aranceles impuestos por otros países “restringen la economía venezolana”.
Para él, la situación actual es “compleja” y no solo depende del tema económico.
Sobre el pronóstico para lo que resta de 2025, el economista se mostró cauteloso, pues considera que, a menos que haya un “cambio abrupto desde el paradigma económico”, la economía “va a seguir en este estado de inercia”, donde “no se termina de arrancar”.
Para concluir, Freites reiteró que es fundamental que los ciudadanos protejan sus ingresos y que el Estado evalúe y aplique nuevas políticas para estimular la economía, impulsando así el bienestar social.

