La Arquidiócesis de Miami informó que el sacerdote venezolano Gustavo Santos fue retenido y se le negó la admisión a Estados Unidos a su regreso de un viaje vía Londres, pese a contar con una visa de trabajador religioso válida hasta noviembre de 2025.
En un comunicado, la institución calificó la medida como “inesperada e injusta” y señaló que Santos, sacerdote de buena reputación, forma parte activa del ministerio en Miami.
Gracias a la intervención del arzobispo Thomas Wenski y al trabajo de los abogados de inmigración del Consejo Pro Bono de Servicios Legales Católicos, Mary Kramer y José W. Álvarez, el caso fue llevado ante un juez federal. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) reconsideró la situación, lo que permitió la liberación del religioso.
“El padre Santos fue liberado y se le permitió reingresar al país”, indicó la Arquidiócesis, que agradeció la rápida resolución del caso y la bienvenida de nuevo a su ministerio en el sur de Florida.

