El dirigente de Primero Justicia Julio Borges reconoció este martes que, es imposible poner una fecha al cambio político en Venezuela para «no generar expectativas».

En entrevista con Caracol TV, dijo que está seguro que esto ocurrirá si se incrementa la «presión internacional, las fracturas internas y el pueblo sale a la calle».

«Estamos absolutamente seguros que en la medida en que se pueda avanzar con esa presión externa y con esas fracturas internas, ese miedo se va a desbordar en manifestación, en pueblo, en lo que se pueda lograr de alguna manera, como lo hemos hecho durante todos estos años, que son ese testimonio de millones de venezolanos en las calles pidiendo un cambio en el país. Eso, combinado con todo lo que estamos hablando, es parte de un proceso que se va a vivir en Venezuela», declaró al medio cooombiano.

«¿Ha costado? Sí, ha costado. No podemos poner fechas exactas porque no podemos poner, digamos, expectativas que después puedan retroceder, pero lo importante es que es un proceso irreversible», estimó.

Asimismo, aseveró que Nicolás Maduro está cada día «más solo, deslegitimado y más tóxico para el mundo entero».

Desde el pasado 28 de julio de 2024, la oposición democrática a la que pertenece Julio Borges ha insistido en que ha llegado el momento decisivo para que el líder chavista abandone el poder. Inclusive, precisaron durante meses que, sería el 10 de enero de 2025, cuando Edmundo González, quien aseguran ganó las elecciones presidenciales del año pasado, volvería a Venezuela para juramentarse.

Por su parte, Maduro ha dicho que tras las elecciones de la AN, gobernadores, alcaldes ha nacido una «nueva oposición» con la que planea trabajar de la mano para un país de «convivencia» y ha acusado a María Corina Machado, Borges, Juan Guaidó y otros dirigentes opositores que viven fuera del país de orquestar planes contra la República.