Unilever vendió su negocio de helados venezolanos a la empresa automotriz Mack de Venezuela CA, en medio de un nuevo brote de alta inflación e incertidumbre política que afecta al sector privado.

La transacción, vigente desde el 3 de julio, incluyó las marcas de helados Tío Rico, su oficina y su fábrica, según informó la compañía en un correo electrónico. Los detalles financieros de la operación no se han revelado aún.

“Mack fue seleccionado tras un cuidadoso proceso que consideró sus capacidades, valores y visión para el futuro del negocio. Estamos trabajando estrechamente con Mack para garantizar una transición fluida y salvaguardar la continuidad del negocio para empleados, clientes y socios”, declaró Univeler.

La economía venezolana atraviesa un momento difícil, con un rápido deterioro desde que la administración del presidente estadounidense Donald Trump limitó las exenciones que permitían a las empresas extranjeras extraer petróleo en el país sudamericano de gobierno socialista. La inflación está aumentando y las distorsiones en el mercado cambiario obstaculizan las operaciones diarias de las empresas locales, reseña Bloomberg.