El fiscal general, Tarek William Saab, denunció que los 252 venezolanos recluidos en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en El Salvador sufrieron agresiones sexuales y físicas, así como otros “tratos crueles”, por lo que la institución abrió una investigación contra el presidente Nayib Bukele y otros dos funcionarios salvadoreños.

“Sufrieron ataques sistemáticos con perdigones, permanecían por horas en pisos ásperos y recibían luz artificial intensa, alimentos en estado de descomposición que generó enfermedades gástricas, incomunicación con familiares y la mayoría fueron agredidos sexualmente por los custodios y bajo la instrucción de Bukele”, expresó Saab este lunes 21 de julio en una transmisión televisiva.

El fiscal general añadió que los venezolanos recibían “golpes diarios y sistemáticos” y que la mayoría tuvo ideas suicidas debido al confinamiento. 

“Todo esto constituye crímenes de lesa humanidad por lo tanto hemos designado tres fiscales con competencia plena (…) y abrir una investigación formal a los siguientes funcionarios: Nayib Bukele, Héctor Villatoro, ministro de Justicia y Osiris Luna, director general de centros penales”, apuntó Saab. 

El funcionario también exhortó a la Corte Penal Internacional, al Consejo de DD. HH. de la ONU para que también inicien una investigación contra los salvadoreños.

Saab agregó que recibieron 123 denuncias por parte de los venezolanos repatriados y que la mayoría dijo presentar “contusiones, zonas eritematosas, quemaduras, escoriaciones, afectaciones emocionales y mentales algunas de manera grave, síntomas de estrés, impactos de perdigones, entre otros”. 

En varios testimonios compartidos a través de vídeos, el fiscal compartió el del maquillador Andry Hernández, quien agradeció a las autoridades por traerlo de regreso y luego expresar que «vivieron torturas, agresiones físicas y psicológicas».

«En mi caso particular fui abusado sexualmente por parte de las mismas autoridades salvadoreñas, los cuales nos custodiaban 24 horas y siete días a la semana semana. Nos creíamos estar muertos para toda la vida. Creíamos que nunca íbamos a volver a ver a nuestros familiares», denunció Hernández.

El maquillador al igual que el resto de venezolanos fue considerado por EE. UU. como integrante de la banda el Tren de Aragua por sus tatuajes. En marzo los 252 venezolanos fueron deportados desde EE. UU. a El Salvador y desde entonces permanecían recluidos en el Cecot hasta un canje que se dio el viernes 18 de julio.

Otro de los testimonios es el de Maiker Alejandro Espinoza, papá de Maykelis Antonella la niña de dos años quien recientemente fue repatriada desde EE. UU. «Fuimos tratados de forma injusta por solamente ser venezolanos y tener tatuajes mi pareja y yo, me trasladaron hacia el Cecot y nos torturaron de una manera demasiado bruta, inhumana. Ese lugar está incapacitado para tener seres humanos allí», dijo.

La fiscalía apuntó que los tres fiscales con competencia nacional vinculados a las direcciones generales de derechos humanos, delincuencia organizada y contra delitos comunes, además de investigadores, médicos forenses asistirán las denuncias del grupo de connacionales.