Rusia y Ucrania siguen tan distanciadas como siempre y los dos países en conflicto no han logrado un avance significativo en las conversaciones directas en Estambul.
Si bien se acordó el intercambio de más prisioneros, Moscú y Kyiv siguen profundamente divididos sobre cómo poner fin a la costosa y amarga guerra en Ucrania.
Rusia se ha mostrado particularmente inflexible, entregando a los negociadores ucranianos un memorando que reitera sus términos maximalistas y de línea dura, lo que en esencia equivaldría a una rendición ucraniana.
Siempre hubo pocas expectativas de un compromiso del Kremlin. Pero Moscú parece haber eliminado cualquier indicio de disposición a suavizar sus demandas.
El memorando ruso vuelve a exigir a Ucrania que se retire de cuatro regiones parcialmente ocupadas que Rusia ha anexado, pero no capturado: una concesión territorial que Kyiv ha rechazado repetidamente.
Establece que Ucrania debe aceptar límites estrictos a sus fuerzas armadas, no unirse jamás a una alianza militar, tampoco acoger tropas extranjeras ni adquirir armas nucleares. Se trataría de la desmilitarización ucraniana en su forma más radical, inaceptable para Ucrania y gran parte de Europa, que considera al país una barrera contra una mayor expansión rusa.
Otras demandas rusas incluyen el restablecimiento de plenos lazos diplomáticos y económicos, específicamente que ninguna de las partes exija reparaciones y que se levanten todas las sanciones occidentales contra Rusia.
CNN.

