Óscar Murillo, coordinador general de Provea, alertó sobre el deterioro de las garantías civiles y políticas en Venezuela durante una reciente protesta por la liberación de presos políticos.
En declaraciones al medio Doble Vía, Murillo denunció un patrón de represión que pone en riesgo la libertad de expresión, reunión y asociación, esenciales para una sociedad democrática.
“Hay un ataque sistemático, progresivo, contra todas las personas críticas, o aparentemente críticas, contra la narrativa oficial”, afirmó Murillo. Subrayó que el país atraviesa un “momento de elevado riesgo para el ejercicio de los derechos a la asociación, la libertad de expresión y la libertad de reunión pacífica”, calificando estas libertades como fundamentales para la pluralidad y el debate.
El defensor de derechos humanos expresó preocupación por la reciente ola represiva, que, según él, desvía la atención de problemas urgentes como la crisis económica, el empleo y las “pensiones de hambre”. “Esta detención, esta oleada represiva de los últimos días, es un ataque a la pluralidad, es un ataque al debate”, señaló, cuestionando la legalidad de los procedimientos judiciales actuales.
Murillo también criticó las condiciones de detención en el país, exigiendo el cese del aislamiento y la incomunicación de los detenidos. “No podemos normalizar el aislamiento y la incomunicación que se ha vuelto ya un hecho en Venezuela cuando una persona es detenida. Cuando una persona es detenida tiene que permitirse la comunicación con su familia”, enfatizó, responsabilizando al Ministerio Público por garantizar los derechos de los privados de libertad.

