Para la politóloga María Puerta Riera, es muy llamativo que tras conocerse la salida de Magalli Meda, Claudia Macero, Omar González, Pedro Urruchurtu y Humberto Villalobos de territorio venezolano la noche de este martes 6 de mayo, Maduro o cualquiera de sus voceros no haya expresado su versión de los hechos de inmediato ni a lo largo del día siguiente. Señaló que tampoco está claro hasta dónde llegó la participación de Estados Unidos dentro del territorio nacional.
“Si fue una extracción, quiere decir que Miraflores no tiene el control absoluto; que tiene fallas internas y la responsabilidad recae en Diosdado Cabello (ministro del Interior y Justicia), que pueden haber divisiones. Y si hubo una discusión previa a la salida de estas personas, todas las partes involucradas guardaron silencio y no se supo del hecho hasta que ya no estaban en el país”, declaró a Efecto Cocuyo.
El pasado 24 de marzo, Cabello rechazó negociar la salida de los refugiados de la embajada e instó a Meda a resolver la situación con su “jefa” Machado. “No tenemos nada que hacer allí porque no los mandamos a meterse. Se metieron en la embajada de un gobierno fascista para hacer lo que les diera la gana”, fustigó el número dos del chavismo en rueda de prensa del Psuv el 24 de marzo.
En el escenario de un rescate, la politóloga se pregunta si fue una operación organizada por Estados Unidos a quién envió a suelo venezolano a ejecutarla, si se trató de personal del Departamento de Estado, militares o incluso mercenarios y de cuál nacionalidad serían; lo cual evidenciaría «una falla de seguridad tremenda para Maduro» porque la embajada estaba custodiada día y noche.
En el segundo caso, el de la negociación, indica que las interrogantes son: quiénes conversaron y qué se pidió a cambio, puesto que hasta hace poco eran liberaciones no negociables, en clara violación del derecho al asilo político por parte de Miraflores. Los refugiados en la embajada argentina denunciaban constantemente un asedio, materializado en impedimentos para el ingreso de agua, medicinas y alimentos e incluso intentos de ingreso de los funcionarios policiales al recinto.

