La dirigente opositora María Corina Machado aseguró este jueves 8 de mayo que la denominada “Operación Guacamaya”, que resultó en la liberación de varios opositores refugiados en la embajada de Argentina en Caracas, representa una “victoria propia” para todos los venezolanos y un golpe al gobierno de Nicolás Maduro.

En una entrevista con la periodista Gladys Rodríguez, Machado calificó el operativo como una acción “diseñada con precisión y ejecutada a la perfección”, que logró sorprender no solo a la opinión pública nacional, sino también al propio Ejecutivo. “Fueron los más sorprendidos de todos, que lo puedo garantizar”, afirmó.

Durante la conversación, la dirigente de Vente Venezuela evitó confirmar versiones periodísticas que sugieren la participación de servicios de inteligencia internacionales, incluyendo agencias estadounidenses. No obstante, destacó la importancia de haber mantenido el más absoluto sigilo. “Esto va a dar para varias temporadas de Netflix o libros, largometrajes”, apuntó sobre el carácter cinematográfico del operativo.

Machado también fue enfática al rechazar las declaraciones del ministro de Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, quien aseguró que la salida de los activistas fue parte de una negociación conocida por el gobierno. “Tú me dirás, ¿a quién cree la gente? ¿Al señor Diosdado Cabello y a sus replicadores? ¿O al secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, al presidente de Argentina, Javier Miley o la cancillería brasileña, Itamaraty, entre otros?”, replicó.

A su juicio, el éxito de la operación demuestra varias cosas: la vulnerabilidad del Ejecutivo, los quiebres internos en su estructura y la exposición de actores que replican la narrativa oficialista. “La segunda instalación más cuidada en todo el país después de Miraflores, era la Embajada, rodeada, acosada, asediada por los grupos élites, y aun así no pudieron detectar lo que venía y lo que pasó”, subrayó.

En cuanto a los riesgos que ahora enfrentan dirigentes y simpatizantes opositores dentro del país, Machado reconoció que se viven “horas muy peligrosas”. Denunció que ya se han producido nuevas detenciones y agresiones a familiares de activistas. “Están intentando sembrar terror y transmitir la idea de que están en control, cuando en el fondo lo que está ocurriendo es que a lo interno esta fractura se acentúa”, advirtió.

Finalmente, Machado afirmó que ahora todos los sectores comienzan a alinearse en torno a una salida democrática. “Lo electoral ya lo ganamos pasado. Eso ocurrió el 28 de julio y lo vamos a hacer valer. En este momento, lo que toca derribar es la estructura represiva (…) Y en ese sentido, la operación Guacamaya ha sido un golpe monumental”, concluyó.