El presidente de la República, Nicolás Maduro, aseguró este jueves 15 de mayo que los migrantes venezolanos son “gente de trabajo y honesta” y condenó la persecución que, según él, enfrentan en el exterior.

Durante un acto en el Palacio de Miraflores tras la marcha por el Día Mundial de la Familia, el mandatario afirmó que “migrar no es un delito, pero perseguir, torturar y desaparecer migrantes sí lo es”.

Maduro denunció una supuesta campaña contra los migrantes venezolanos, liderada por lo que llamó un “imperio racista” y respaldada por la dirigente opositora María Corina Machado. “Hoy la familia venezolana sufre la agresión de un imperio racista que persigue a los muchachos y a las muchachas migrantes solo por ser migrantes, que con la ayuda de la diabla perversa, ‘La sayona’, construyeron un falso relato de que todos los migrantes venezolanos son miembros del Tren de Aragua”.

El jefe de Estado destacó los esfuerzos del Plan Vuelta a la Patria, señalando que más de 5 mil migrantes han retornado al país, incluyendo a quienes estaban detenidos en cárceles de Estados Unidos. También celebró la reciente liberación de Maikelys Espinoza, una niña venezolana rescatada tras ser separada de su madre, quien fue deportada. Sobre el caso, detalló que «el padre de la niña fue enviado sin derecho a juicio y sin haber cometido un delito desde Estados Unidos a una cárcel en El Salvador”.

Maduro llamó a la “máxima unión, máxima movilización y oración con fe” para lograr la liberación del padre de Maikelys y otros migrantes detenidos, asegurando que regresarán “sanos, salvos y libres” a Venezuela. Además, agradeció la participación en la marcha, describiéndola como “un día hermoso y lleno de felicidad” que demostró la fuerza del pueblo venezolano.