El presidente de Datanálisis, Luis Vicente León reiteró que la estrategia de máxima presión del presidente Donald Trump sobre Venezuela no es factible para lograr el cambio político: es una presión vacía.

En un mensaje en su cuenta X, antes Twitter, León refirió al fin del periodo de gracia de las licencias petroleras que marcará un antes y un después para la economía venezolana, a partir de este 27 de mayo. Dijo que estas licencias no solo permitieron el suministro de crudo sino que dieron a Estados Unidos la supervisión operativa y financiera directa sobre una porción sustancial de la producción venezolana, bajo un esquema transparente, regulado y monitoreado contra la corrupción.

A su juicio, esto fue eficaz porque contribuyó a estabilizar algunos sectores de la economía venezolana que estaban colapsados: «generó empleo formal y redujo los flujos migratorios primarios».

Si bien, León reconoce que esto no resolvió los profundos problemas estructurales de la pobreza ni el deterioro institucional, «la reapertura controlada de operaciones privadas impulsó la actividad económica, reactivó decisiones de inversión y generó una percepción de avance».

Todo esto, siguió, está en riesgo con la suspensión de empresas privadas para operar al Gobierno.

«No generará un colapso productivo, pero sí un giro acelerado hacia China (…) China está ocupando el espacio estratégico que Estados Unidos está dejando vacío. Y no solo en petróleo, sino también en minerales raros como estaño y tantalio, claves para las telecomunicaciones, infraestructura, transporte y automatización digital».

Luis Vicente León reiteró que la máxima presión de Trump no ha logrado ni logrará la transición política, pero sí ha generado cerrar canales de interlocución, empujar a los gobiernos sancionados hacia potencias rivales y debilitar la capacidad futura de Occidente para negociar avances democráticos o humanitarios.

Por tanto, destacó que no se pueden seguir repitiendo fórmulas que ya fracasaron, sino que se deben construir un enfoque prágmatico que recupere influencia, restaure capacidad negociadora y redefina la relación con Estados Unidos.