El gobernador del estado Cojedes, Alberto Galíndez afirmó este jueves que cualquier escenario de guerra en el mundo representa la «derrota de la política y de la diplomacia», por lo que instó a que estos llamados a la confrontación sean vencidos con sentido común y la lógica del ejercicio político.
Durante una entrevista con el periodista Kico Bautista en el programa Kicosis, que se transmite por Globovisión, Galíndez expresó que «la guerra es la derrota de la política, y es la derrota de la diplomacia».
«Ojalá el sentido común, y la lógica de lo que tiene que ocurrir en Venezuela, se imponga, y no el llamado guerrista que se ha venido promoviendo en redes sociales (…) Desde cuándo estamos en eso, cuando lo que debe imponerse aquí es el ejercicio de la política, de la soberanía», comentó la autoridad estatal al ser consultado por la política agresiva de la actual administración estadounidense.
En esta línea, Galíndez rechazó la imposición extranjera de un modelo o Ejecutivo en Venezuela, que desde su punto de vista sería una “claudicación a la política” inaceptable.
«Aceptar que un tercero venga a imponernos un modelo, un gobierno, un presidente, es sencillamente claudicar a la política (…) eso es inaceptable».
Galíndez insistió en la necesidad de derrotar estos llamados de consecuencias impredecibles para los ciudadanos. «Lo dije en la convocatoria hecha por el Consejo para la Soberanía y la Paz, y lo ratifico: tenemos que derrotar los llamados a la guerra, porque una guerra no se sabe cuándo comienza, pero tampoco cuándo termina, y al final la cuerda revienta por lo más delgado y lo más delgado es el pueblo, y es el que estaría llamado a sufrir tremendamente», expresó.
Subrayó que la inmensa mayoría de los venezolanos quiere paz, tranquilidad, «que manejemos la política con altura, con nivel, que podamos trabajar, entendernos, conversar, que nombremos equipos y que con esos equipos participemos activamente y se llegue a unos acuerdos que tengan que ver con la política y el quehacer diario de los venezolanos».
En este contexto, citó una encuesta realizada recientemente en Florida, Estados Unidos, “donde están los más radicales guerristas, y el 42 % de los que viven allí rechazan cualquier intervención militar en Venezuela, y apenas un 28 % o 30 % apoya cualquier iniciativa de guerra”.
Señaló que la lucha contra el narcotráfico debe ser un asunto de cooperación entre naciones, en el que, por ejemplo, Venezuela y Colombia han dado claras señales de trabajo.
“La lucha contra el narcotráfico tiene que ser una lucha compartida de los Estados. Yo observo al presidente Petro de Colombia decir que están luchando y que van a unir fuerzas para luchar contra el narcotráfico y aquí en Venezuela también».
Recordó que la propia Administración de Control de Drogas (DEA) ha suscrito que el trasiego de sustancias ilícitas «sale por el Pacífico y llega a México, el noventa y pico por ciento de la droga, y por Venezuela pasaría escasamente el 2 %. ¿Qué quiere decir eso? Que entonces Venezuela, a la que están señalando como un país que estaría metido en esas operaciones, pues sencillamente no cabe ahí».
De acuerdo con Galíndez, «hay excusas» que han permitido empujar escenarios de combates armados; que «han sido promovidas por mentiras, mentiras medias, por cualquier cosa que le acuñan y de eso hay historia abundante».
En lo que insistió en que «hay que trabajar la política y la diplomacia. Yo tengo la esperanza de que quienes están llevando estas conversaciones tengan el pulso del asunto y no se llegue nunca a eso, porque será demasiado grave para Venezuela. Hay jugadas, salidas que pudieran hacerse”, dijo, por ejemplo, el restablecimiento de las relaciones con ese «buen cliente» que es Estados Unidos.
«Lo perdimos, por la política, por la ideología. Creo que una de las cosas en las que hay que trabajar es cómo se restablecen las relaciones con un comprador tan bueno como Estados Unidos, porque al final, ¿cuál es el interés que hay aquí?, el interés es económico», comentó al añadir que Washington sabe cuánto son sus reservas petroleras, «que le quedan, para cuántos años, y Venezuela es el país que tiene mayores reservas probadas en el planeta», fijó.
«Debemos tener relaciones con los chinos, los rusos, pero también con Estados Unidos. Creo que uno de los propósitos que debe unir a los venezolanos en las acciones de la política tiene que ir encaminado hacia esa vía. No hay razones para que Estados Unidos, que históricamente ha tenido una relación buena con Venezuela, socialmente, económicamente, hoy se haya convertido en una especie de amenaza», puntualizó.
Globovisión.

