El Departamento de Estado de Estados Unidos renovó este lunes 12 de mayo su advertencia de nivel más alto sobre Venezuela, catalogando la situación en el país como de “peligro extremo” para los ciudadanos estadounidenses que residan o planeen viajar allí.
La alerta destaca una serie de riesgos graves que incluyen detenciones arbitrarias, tortura, terrorismo, secuestros, delincuencia, disturbios civiles y el colapso del sistema de salud.
En el comunicado, las autoridades estadounidenses instaron a los ciudadanos y residentes legales de EE.UU. que aún se encuentren en Venezuela a abandonar el país de inmediato. La advertencia subraya que las condiciones de seguridad y estabilidad han empeorado, lo que imposibilita garantizar la protección de los estadounidenses en territorio venezolano.
Para aquellos que, pese a la alerta, decidan viajar a Venezuela, el Departamento de Estado recomendó medidas extremas como redactar un testamento, establecer protocolos de comunicación con familiares —incluyendo pruebas de vida— y contratar servicios de seguridad privada. También acotaron que el gobierno estadounidense no podrá asistir en emergencias ni evacuaciones médicas.


