El sector privado venezolano insistió en la urgencia de reformar el sistema salarial. Adán Celis, presidente de Fedecámaras, afirmó que la responsabilidad de fijar el salario mínimo recayó exclusivamente en el Estado. Sin embargo, reveló que los empresarios propusieron un ingreso global de 200 dólares mensuales para los trabajadores durante las mesas de diálogo social.
Celis abogó por un modelo de remuneración ajustado a las condiciones económicas del país. “Hemos propuesto un ingreso global para los trabajadores de unos 200 dólares mensuales”, explicó en su intervención ante representantes del gobierno y sindicatos como reseñó El Sol de Margarita. Criticó el esquema tradicional, ligado a una economía rentista, que dejó desequilibrios insostenibles.
El líder empresarial señaló que el sistema anterior acumuló deudas laborales sin beneficios reales para los empleados. “Los empleados quieren disponer de sus recursos inmediatamente, no acumular derechos que luego no pueden ejercer”, afirmó Celis. Propuso acuerdos directos entre compañías y trabajadores para elevar los ingresos sin comprometer la salud financiera de las empresas.
“Debemos sentarnos empresa, gobierno y sindicatos de forma responsable, pensando en el futuro laboral del país”, urgió. Así mismo, Celis destacó que el objetivo central fue mejorar las condiciones de los trabajadores sin desestabilizar al sector productivo.
El presidente de Fedecámaras defendió la necesidad de un consenso tripartito. “Necesitamos un modelo donde el trabajador reciba mejores ingresos y las empresas mantengan su equilibrio financiero”, subrayó. Insistió en que los diálogos ofrecieron una oportunidad clave para diseñar soluciones viables y duraderas.
En tal sentido, la postura de Celis reflejó el clamor del empresariado por un cambio estructural. Abogó por un enfoque práctico que priorice el bienestar inmediato de los trabajadores y la sostenibilidad de las compañías.

